Es posible comunicarse con los muertos por general, entrar en contacto con el mundo espiritual, el mundo de los espíritus o los seres de luz, entra en contacto con el más allá. Los muertos pueden hablarnos. Pueden ser seres queridos difuntos, conocidos o desconocidos o, con los que tenemos relación especial. Podemos comunicar directamente recibiendo y escuchando mensajes y señales del más allá, solo o mediante médiums reconocidos. El médium es aquel quien entra en contacto con los muertos o con los espíritus. Podemos, por ejemplo, observar sincronismos con las matriculas de los vehículos si llevan números repetitivos o duplicados, paneles publicitarios repetitivos, pueden observar objetos que cambian de posición o también, observar plumas de pájaros que vuelan en el aire a nuestro lado, etc. Podemos interceptar y escuchar mensajes del más allá con aparatos electrónicos como la radio, el televisor o cámaras fotográficas o de filmación, son comunicaciones mediúmicas. Los espíritus pueden utilizar múltiples soportes. Todo se hace desde la luz. Todos somos potencialmente médiums.
Nuestros seres queridos muertos pueden ser también nuestros ángeles de la guarda o nuestros guías espirituales en esta vida, guías que se dedican a ayudarnos a enfrentarnos a nuestra vida y a los retos que nos hemos fijado desde el más allá (ó del mundo de los espíritus).
También, podemos comunicar con los muertos o los espíritus con la ayuda de terceras personas como médiums, canales, chamanes, etc. A través de nuestro método, a través de un médium en estado de relajación, de hipnosis, te comunicaremos mensajes de tu ánima y de tus difuntos o de los espíritus con los que deseas hablar o entrar en contacto. Los muertos ( o difuntos) hablan. El médium escuchará y sentirá los mensajes para ti de tu ánima y entrará en contacto con la misma, así y como mensajes de los difuntos o de los seres queridos difuntos con los quién quieres hablar y, llamaremos, a tu atención. El médium, en un lenguaje de luz, podrá hablar, visualizar, comunicar por transmisión de pensamientos y sentir. La comunicación ( o el contacto con el muerto o el espíritu) es múltiple dado que se pueden hacer servir todos nuestros sentidos y, dependiendo de las energías de los días y de las circunstancias. Cada conexión es única.
De la misma forma que sientes pena por la pérdida de tus seres queridos difuntos, también los muertos tienen sentimientos similares. El muerto ( o difunto) tienen el mismo interés que tú en comunicar contigo post-morten y hacerte saber que te quiere.
Comunicar con los difuntos ( o muertos), te permite saber si el ser querido está bien o mal. Cuando una persona muere, por general, va a la luz, vuelve al mundo espiritual o al mundo de más allá (dicho con connotación religiosa). A veces, la persona se puede quedar bloqueada entre dos mundos porqué no quiere irse a la luz o al mundo de los espíritus y quiere quedarse en casa contigo. Con la conexión, mediante hipnosis o semihipnosis con una médium, podemos verificar si el muerto ( o difunto) ha subido a la luz del más allá y, si no ha subido, podemos ayudarle a liberarse y subir a la luz. Si el muerto se queda aquí, se alimentará de tu energía, hecho que provocará que se instalen en tu casa energías negativas, que estés cansado, o tal vez depresivo y que te encuentres mal. Es por tato esencial que los difuntos vuelvan al mundo espiritual, de los espíritus y la luz, en el mundo del más allá cuando salen de su cuerpo físico y vuelven a ser espíritu. De de el más allá, el muerto ( o difunto) podrá entrar en contacto contigo con facilidad y sin desgastar tu energía. Cuando una persona muere, aunque haya oscuridad a su alrededor, puede ver la luz, y a medida que se acerca crece. Para ver la luz , es importante dejar de lado los miedos. Más la luz crece, más el muerto se acerca del más allá, del mundo de los espíritus. A la puerta de la luz, un ser querido, un guía espiritual, un ángel de la guardia, lo esperará y acompañará más adelante. Lo que domina es un sentimiento de amor. En las experiencias de muertos o NDI, los experimentadores explican todos que vieron una luz cada vez más intensa a medida que se acercaban y que vieron espíritus. Hablan de la luz intensa e indescriptible, de paz y amor incondicionales.
No estamos solos- Podemos vivir conectados y comunicados con las personas vivas y las persona muertas y, con los espíritus. La muerte es un tabú en nuestra sociedad. Sin embargo la muerte forma parte de la vida. Debemos dejar de lado la educación que hemos recibido y abrir nuestras mentes a lo que es la vida en general, la cual va más allá de nuestra existencia terrestre (que nos limita mucho).
La comunicación con los muertos (difuntos) y seres queridos difuntos, nos aportará paz y felicidad y otra visión de nuestra vida en esta encarnación terrestre. Nos dará también otra visión de la mediumnidad, del mundo espiritual, del más allá, de los difuntos, del tiempo y del espacio y de mundos paralelos. Somos seres de luz.


