Somos más de lo que parece y más de lo que imaginamos. Existimos más allá de esta vida y somos una parte de nosotros en la materialidad. La vida y la existencia es eterna. Cuando un ser decide vivir una vida encarnada, escribe su vida, decide cuáles serán sus trazos esenciales de la misma, escoge su madre y la familia en la cual nacerá. La familia en la que uno se encarnará tiene su importancia porque cada familia lleva en si la historia de sus antepasados, un capital biológico, un sufrimiento, un ADN emocional. Algunos miembros de su familia de animas le harán compañía en este reto, y otros no. Lo decidirá en función de lo que quiere aprender y retener de esta experiencia. Dibujará y elaborará su camino de vida, el cual no cambiará. La única cosa en la que podrá interactuar, una vez encarnado, será sobre su forma de vivir, sentir y vibrar. Pero el camino trazado será inamovible.
Cuando dibujas o decides que será de tu vida no tienes la consciencia ni el conocimiento de lo que es sufrir porqué vienes de un mundo donde todo es amor.
Las encarnaciones en el planeta Tierra comportan, en la mayoría de las veces la pérdida de memoria de lo que somos, de quienes somos, una parte del reto es volver a encontrarte, saber quién eres y conectar contigo mismo. Lo más complicado para los seres que somos, cuando vivimos esta vida terrestre es no perdernos. Des de dónde venimos, no hay miedo, no hay lágrimas, ni sentimientos ni emociones negativas. No estamos preparados para afrontarnos a la dualidad terrestre. Y este es uno de los muchos retos que tenemos, el básico. Así mismo, es seguramente el más complicado para la mayoría de los seres porqué se dejan perder por el miedo y se quedan bloqueados. No es sorprendente pues que algunos seres encarnados tengan que vivir varias vidas para reaccionar ante el miedo.
Últimamente, y conjuntamente con la evolución del planeta y con los grandes cambios de era, existe la posibilidad de vivir varias vidas en una sola, lo que permite modular y/o cambiar el camino de vida en función de la forma o de la manera de como vives los eventos que están planteados. Entonces, puedes influir en la materialidad de tu camino de vida y provocar cambios de dirección entre dos o tres opciones. Tu evolución será pues más rápida.
Cuando te alejas de tu camino de vida, no te sientes bien, puedes tener angustia, estar deprimido o desarrollar otros trastornos, o múltiples enfermedades de todo tipo y hasta graves, atraer hacia ti energías negativas y quedarte en un bucle del que no sepas salir. En este caso, no tendrás evidentemente ninguna conexión con tu parte subliminal (ánima). En cambio, cuando recuperas las riendas de tu camino de vida, te sientes muy bien, harmónico y feliz. Te respetas y te quieres, como respetas y quieres a los demás. La vida encarnada es experimentar las distintas formas de amor.
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